Por Carmen Fernández Etreros.
“Hago memoria, recuerdo y me doy cuenta de que nada ha cambiado. Tengo un buen puñado de años a la espalda y me siguen gustando las mismas cosas. Hay poco que añadir, en todo caso las mozas, que ya me tratan de usted. Escribir, leer, las puestas de Sol, desembarcar en una isla desierta, trepar a los manzanos, el queso (si es buen queso), ladrarle a mi perro y otras emociones, siguen gustándome tanto como antes. Lo que no me gusta sigue sin gustarme: la retórica, obedecer porque no hay más remedio y algunos bandazos del sentido común”. (1).
Con estas sencillas palabras contaba lo que seguía gustándole después de los años, el escritor recientemente fallecido Juan Farias con motivo de un encuentro celebrado en 1997 dentro del programa de “Encuentros con autores” del CILIJ de Salamanca. Sencillas y a la vez grandes palabras en las que hablaba de sentimientos, ilusiones y los bandazos de la vida.
Juan Farias, el premiado autor gallego falleció el pasado sábado 11 de junio en Villaviciosa de Odón tras una vida dedicada a la literatura. Una carrera literaria que derivó en 1977 hacia la literatura infantil a la que se dedicaría con entusiasmo y a la que definía en una entrevista para Aula El Mundo en 2005 como un “juguete” con el que empezó a jugar “hace 30 años” (2).
“Soy un adulto que está en deuda con su infancia. Fui un niño feliz a pesar de haberlo sido en tiempos amargos. Quizá lo deba todo a que tuve un padre mágico…”. Una infancia que pasó de un lado a otro cuando empieza el peregrinaje desde Serantes, su ciudad de nacimiento, a Madrid y desde allí a Valencia, de Valencia a Lugo, de Lugo a Madrid, de Madrid a Teruel…
En ese mismo encuentro Juan Farias señaló “cuando uno escribe para un niño, está obligado a recuperar la esperanza”. Y esa ilusión y amor por la lectura le llevó a escribir Crónicas de Media Tarde o El hombre, el árbol y el camino. En 1980 recibió el Premio Nacional de Literatura Infantil a la creación por su obra Algunos niños, tres perros y más cosas. Una colección de nueve cuentos, un libro singular, rebelde, diferente en las que habla de problemas que tantas veces se ocultan a los niños como la pobreza, la soledad o la guerra. Un libro considerado entre los más destacados de la literatura infantil y que han leído generaciones de niños en todo el mundo.
Otras de sus novelas infantiles fueron A la sombra del maestro (1995), Los caminos de la luna (1997) o El paso de los días (2000). En el año 2005 fue galardonado con el primer Premio Iberoamericano de Literatura Infantil y Juvenil, que otorga la Fundación SM.
Más información sobre el autor en la página de Juan Farias en la Biblioteca Virtual Cenvantes
Notas:
(1) http://www.fundaciongsr.es/pdfs/salamanca/Juan_Farias.pdf
(2) http://aula2.el-mundo.es/aula/noticia.php/2005/11/11/aula1131650096.html
La mejor forma de honrar a un escritor es recordar sus palabras y asegurar su larga vida en los futuros lectores. Hoy en nuestra Biblioteca hemos guardado un minuto de silencio y hemos leído a Juan Farias, “o noso Xoán Farias”.
Sentimos profundamente esta despedida.
Un saludo desde la “Biblioteca Xoán Farias”, en Serantes, Ferrol.
Información Bitacoras.com…
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